A veces me pregunto qué sentís vos por mí…
y no hace falta que me respondas,
solo quiero que lo sientas un momento.
Hoy quiero proponerte algo simple,
pero profundo:
ser en tu vida tres cosas a la vez…
tu amigo, tu amor y tu cómplice.
Quiero ser tu amigo,
para que puedas ser vos sin miedo,
decir lo que quieras,
reír, caer, levantarte…
y saber que siempre voy a estar,
no para juzgarte,
sino para sostenerte.
Quiero ser ese que te escuche incluso en silencio,
el que no pregunta “qué te pasa”,
sino “cómo te ayudo”.
También quiero ser tu amor,
ese lugar donde puedas confiar,
entregar lo que sos,
sentirte cuidada y elegida.
No por obligación,
sino porque me nace.
Alguien que esté para vos
aun en la distancia,
en tus días buenos
y en los que no tanto,
alguien que te abrace incluso
cuando no pueda hacerlo.
Y también quiero ser tu cómplice…
ese que enciende tu sonrisa,
que despierta lo que sentís,
que te haga vibrar
desde lo más simple
hasta lo más intenso.
No por necesidad,
sino por deseo de compartirnos,
de encontrarnos en cada gesto,
en cada momento.
La decisión es tuya…
yo solo quería que supieras
todo lo que estoy dispuesto a ser
si me dejás entrar en tu vida.