un café y el amor...
Amarrar a tus besos mi promesa,
Que nuestro amor será eterno...
No debo permitir que mi ansiedad aumente la obsesión de necesitar tu piel, tu calor y tus besos,
aunque me tiemblen las ganas por ir a buscarte,
y las manos por volver a tocarte…
Ya quiero perderme en tu boca y encontrarme en lo que besa,
Ven, escribe conmigo...
Promesas
Mil fantasías, así, sin atrevernos a llamarle poesía a esta página oscura de noches sin sueño...
Promesas tú para mí, yo para vos...
una de esas promesas vivas que saben de besos,
y tempestades de susurros y voluntades de suspiros y gemidos...
Promesas de medianoche.
