Cúbreme de amor, que te necesito.
Cúbreme de amor con tu mirada,
inventa un cielo nuevo con los besos de tu boca.
Abrígame con esa dulzura arrebatada,
extrema,
que huele a jazmín y sabe a rosas.
Abrígame, amor, que tengo frío;
abrígame con tus caricias.
Enciende en mí ese fuego interior que quema,
nacido como volcán desbordado de pasión.
Aloquemos tus latidos con los míos,
dejemos que el amor nos haga uno
en una misma piel.
Muérdeme con ternura, amor;
déjame besar tus rincones más íntimos,
que tus miedos se disipen
y fluya aquello que reprimís y te aloca.
Cúbreme con tu rocío, mi flor;
dejemos atrás los tabúes
y seamos felices, como lo deseamos.
Tatúame tus besos en este instante pleno,
de puro fluir,
oh bella…
Alborotá las mariposas en tu vientre,
dejá que sea yo
quien te cubra de primavera
por tus caminos más estrechos.
Pongamos el corazón en carne viva,
para ver cómo tu fino cuello
se desliza entre mis manos, amor,
y cúbreme,
porque llueve
jazmines y estrellas de saliva.
Nuestro amor…
