A veces tengo ganas de ser cursi
y decirte: te amo con locura.
A veces tengo ganas de ser tonto
y gritar a los cuatro vientos: ¡la quiero tanto!
A veces tengo ganas de ser niño,
llorar acurrucado en tu pecho
y descansar en tu abrazo.
A veces tengo ganas de no sentir,
de morir un ratito en el silencio
por no tenerte.
A veces me atrapa la necesidad,
y bajo la piel húmeda de tus manos
le pido al cielo
que tu ansiedad sea porque estemos juntos.
A veces mis labios cursis confiesan
que te amo,
que me crece una flor en el pecho,
rompiéndome por dentro,
una flor que nace solo para vos,
mi gran amor.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario