El poema más corto y más profundo que conozco…
son tus ojos.
De ahí nacen todas las metáforas,
todos los versos posibles,
todas las rimas perfectas.
Porque en tu mirada
hay más verdad que en mil palabras,
más historia que en cualquier libro,
más emoción que en cualquier canción.
Y yo…
cada vez que te miro,
vuelvo a empezar a escribir.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario