¿Te das cuenta?
No es quien te mueve el piso…
es quien te centra,
quien te equilibra.
No es quien te roba el corazón,
es quien te hace sentir
que vuelve a latir,
fuerte,
vivo,
de verdad.
¿Te das cuenta?
Andábamos sin buscarnos,
pero sabiendo, en algún rincón del alma,
que necesitábamos encontrarnos.
Porque coincidir
no es llegar al mismo tiempo…
es llegar cuando ambos estamos listos
para reconocernos.
Y así, un día,
en el momento preciso,
el destino —con todas sus posibilidades—
nos eligió,
nos acercó,
y nos permitió ver el amor
reflejado en nuestros ojos.
Y entonces entendí algo imposible de explicar:
que ya te llevaba en mi corazón
mucho antes de haberte conocido.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario