A veces me pregunto por qué me gustabas tanto…
incluso antes de que todo
Te miraba y pensaba:
“sos todo lo que está bien…
pero no puedo tenerte”.
Y aun así, sin buscarlo, pasó.
Nuestras almas se entrelazaron despacio,
como si ya se conocieran,
y esa pequeña semilla
fue creciendo sin hacer ruido…
hasta encontrarnos siendo más que dos.
Fuimos charlas,
fuimos risas,
fuimos compañía sincera
en los días simples.
Nos dimos el uno al otro
de la forma más pura,
sin máscaras,
sin planes,
sin condiciones.
Y así, casi sin darme cuenta…
me terminé cada día más enamorado de vos.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario