A veces no sé cómo explicarte
lo mucho que significás para mí,
porque no es algo que aprendí a decir…
es algo que simplemente siento.
Está en la forma en que sonrío
cuando aparece tu nombre en mi celular,
en cómo el día se acomoda un poco
solo con saber que estás bien.
No sos perfecta…
yo tampoco.
Pero quizás ahí está lo más lindo de todo.
Porque con vos nada se siente forzado,
ni vacío,
ni imposible.
Con vos todo se vuelve más real,
más tranquilo,
más sincero.
Y entre tanto ruido,
tantas dudas
y tanta gente pasando sin quedarse,
vos terminaste sintiéndose
como un lugar seguro.
Como algo mío…
sin necesidad de poseerte.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario