a cerrar muchas puertas...
tememos muchas veces sonreír,
realmente nos volvemos frágiles,
cuando llega alguien, tememos amar,
alguien que sabe rompernos sin tocarnos.
Esa persona que cuando llega,
y nos trata bien, con sus ojos llenos de pasión,
y nos brinda su cariño, sus sonrisas,
todo nos da miedo...
todo nos recuerda,
las palabras que hirieron alguna vez a nuestro corazón.
Siempre hay un recuerdo atormentador,
cuesta ver el mundo girar a nuestro favor,
todo nos da miedo...
a sufrir y soñar, pensar que somos pasajeros,
con rumbo a lo mejor del amor.
Aprovechemos, aún hay tiempo,
de creer en el destino...
en ese destino que uno mismo se va construyendo,
rumbo a lo mejor del amor.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario