mil veces y no me importa,
yo no quiero que vivas enamorada de mí,
lo que importa es que vivas eligiéndome,
aunque estés enojada,
triste, o agotada,
que aún así, se acabe el día y digas:
El, no sé por qué, pero el, mil veces el.
Te imaginé y te idealicé...
Con tus tormentas trajiste calma a mi ser,
Te soñé, y los sueños para mí siempre son mensajes de lo profundo,
Tatuados con tu nombre...
Nunca te voy a pedir que seas normal, pero sí que tu locura siempre sea sincera...
Porque mi amor siempre a sido puro y sincero,
Y lo será eternamente...

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