Pero aprendí amarte al cuidar tu sueño unos minutos y despertarte a besos cada mañana.
Aprendí a escuchar a mi alma cuando escribo de vos Aprendí a quererte sin tenerte,
Aprendí a decir mis sentimientos,
te quiero con una sonrisa.
Aprendí a suspirar con sólo pensarte,
Y aprendí más de vos de lo tú te conoces,
porque confirmo que el primer amor nunca llega en ese orden.
Imaginé que dormir contigo sería increíble,
pero aprendí que amanecer en tus brazos me deja sin aliento.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario